Cómo aplicar la meditación Mindfulness para dormir mejor

El momento de la cena es uno de esos momentos absolutamente decisivos que marcan la diferencia entre un sueño reparador o una noche llena de sobresaltos. Irse a dormir con la comida en el estómago todavía reciente no es la mejor manera de iniciar una noche de descanso. Trata de cenar lo más temprano posible, de manera que cuando te vayas a la cama ya tengas hecha buena parte de la digestión. No subestimes este consejo ya que supone una diferencia abismal en la calidad de tu sueño. Ni que decir tiene que la cena ha de ser lo más ligera posible. Nada de alimentos pesados y de difícil digestión.

Se acerca la hora de irse a la cama, por tanto se hace necesario ir centrando todo nuestro esfuerzo en relajar la mente y el cuerpo. Al terminar, realiza scanner corporal de 2 minutos aproximadamente. Gracias a estos dos ejercicios vamos a relajar las tensiones presentes en nuestro cuerpo antes de irnos ala cama. Seguidamente realiza una meditación Mindfulness de 10 minutos.

3 Ejercicios Mindfulness para dormir bien

Con sólo estos 3 ejercicios realizados una hora antes de irnos a dormir tendremos nuestro cuerpo más relajado y nuestra mente más calmada. Es el escenario ideal para lograr un sueño profundo y reparador. Si quieres ver más técnicas y cómo dormir mejor con ejercicios de meditación, puedes visitar el anterior enlace de Mevoyadormir.com. En la web, explican más consejos sobre meditación, una guía paso a paso y otros ejercicios sobre esta práctica.

30 minutos antes de irte a la cama realiza los siguientes pasos en este orden:

  1. Un ciclo completo respiración 4-7-8
  2. Escáner corporal de 2 minutos
  3. Sesión de meditación mindfulness durante 10 minutos

Vamos!, un último esfuerzo. Es la hora de irse a dormir. Adquiere la rutina de irte a la cama todos los días a la misma hora. Incluso aunque haya seguido todos los consejos que te he comentado, es posible que te cueste dormir. Tranquilo, no te desanimes.

Si no puedes dormir, ¡una última técnica!

Vamos a realizar un último ejercicio una vez que ya nos encontramos metidos en la cama. Llegado este momento, es donde vas a empezar a darte cuenta de que todos los nuevos hábitos que has introducido en tu día a día han merecido la pena. Tras unas semanas realizando los ejercicios indicados te darás cuenta de que tu mente se encuentra mucho más calmada y en silencio. Ahora tu cuerpo está preparado para alcanzar el sueño en menos tiempo. Aunque quizá lo más importante es que serás capaz de disfrutar de un sueño mucho más profundo.

Colócate en la cama en posición horizontal con el cuerpo mirando hacia arriba. Cierra los ojos y comienza a tomar conciencia de todas y cada una de las partes de tu cuerpo. Siente el contacto de tu cabeza con la almohada, tus hombros con el colchón, tu espalda, tus piernas, tus manos, tus pies… Ve haciendo un recorrido desde la parte superior del cuerpo hasta los pies sintiendo el contacto del cuerpo contra la cama. Lo que estamos haciendo con este escaneo corporal es algo absolutamente fundamental. Unir mente y cuerpo, aquí y ahora. A lo largo del día tu cuerpo y tu cabeza siguen caminos diferentes.

Para hacer algo tan importante como dormir es necesario que ambos estén en el mismo lugar y momento. Este escaneo corporal no debe llevarte más de 1 minuto. Una vez finalizado este escáner corporal vamos a realizar una corta sesión de Mindfulness de aproximadamente 2 minutos. La única diferencia es que esta vez lo hacemos en nuestra cama y boca arriba. Realizar una sesión de Mindfulness en esta posición favorece mucho más la relajación y la calma de nuestra mente. Ya estamos preparados para dormir.

La práctica de Mindfulness no es algo milagroso, pero te aseguro que funciona. Es algo que debe ser vivido y he experimentado para que sus beneficios puedan aparecer. No notarás ningún cambio con tan sólo unos días de práctica. Tu reto es incorporar el Mindfulness en tu día a día, para el resto de vida. Los beneficios son infinitos.

Realiza los ejercicios diarios que te he enseñado durante al menos ocho semanas. Sé perseverante y no abandones. Sobre todo no te saltes ningún día de meditación. Te aseguro que en este tiempo, incluso quizá antes, comenzarás a sentir sus efectos. Recuerda que una mente calmada es la clave de una vida feliz.